Un café, matemáticas y liderazgo

31.03.2020

Por Christian Rodway *

¿Existe relación entre las matemáticas y el liderazgo? Parece una pregunta extraña, pero no lo es. Así nos lo enseñó un viejo amigo, doctor en matemáticas y física, mientras nos encontrábamos en un agradable café, luego de una extensa reunión de trabajo. Alejandro, algo incrédulo acerca de una respuesta afirmativa, miró a nuestro amigo, y le preguntó sin rodeos:

¿Hay relación?

¡Por supuesto! - respondió, acomodándose en su sillón - son ideas muy antiguas, que incluso se adelantan a cosas actuales como un "algoritmo". Por ejemplo, existe un número que relaciona el Todo y la Parte, que proviene de una sucesión numérica llamada "Fibonacci". La Naturaleza toma algunos números de esta sucesión y genera formas espirales en muchas estructuras biológicas ¿Por qué? Porque esa forma es muy eficiente en el uso del espacio... Los griegos lo conocían como el "Número de Oro" y lo adoptaron en sus creaciones artísticas. Era un número irracional de valor 1,618...

¿En serio? - pregunté - pero en la Naturaleza no todo son espirales...

Es cierto Christian, no hay formas puras en ella. Eso solamente pertenece a la geometría clásica, que te enseñan en el colegio, no siempre de buena forma. Hay geometrías contemporáneas que son más cercanas al mundo real, como la geometría de los fractales...

Alejandro abrió mucho los ojos. Conocemos de matemáticas y física, por lo que estos temas no nos asustaban, pero tampoco nos eran tan familiares, ya que nos habíamos dedicado a la consultoría en temas relacionados con la transformación digital y el liderazgo.

El mozo llegó con nuestros cafés humeantes... Nuestro amigo tomó un sorbo y dejó rápidamente la taza en el platillo. Estaba muy caliente.

Por ejemplo - nos dijo - este café está hirviendo ¿Qué harías para enfriarlo?

Lo dejo un rato para que se enfríe - dijo Alejandro.

O lo revuelvo - repliqué.

Perfecto Christian... y cuando lo revuelves ¿Qué ocurre en el interior del café?

Bueno, se enfría - respondí - las partículas del café, que están desordenadas y moviéndose muy rápido, transfieren el calor a la taza y al ambiente...

Nuestro amigo sonríe.

Si - afirma - y ese traspaso de calor se hace a una velocidad determinada ¿No es cierto?

Por supuesto - digo, con cara de "obviamente".

Entonces nuestro amigo nos pregunta:

¿Qué ocurre cuando revuelves el café para enfriarlo?

Nos miramos con Alejandro. Y antes de que digamos algo, él responde:

Introduces un nuevo orden, uno matemático y geométrico, en este caso una espiral - dice, mientras toma la cuchara y revuelve su café - con eso, al pasar de una estructura desordenada a una ordenada, el café disipa el calor más eficientemente ¿No es esta una palabra que le encanta a los ingenieros, eficiencia?

Alejandro intenta decirle algo, pero él continúa:

En una organización es exactamente lo mismo. Necesitas generar una forma nueva si te das cuenta de que la eficiencia se pierde. Y también necesitas que la energía se transforme y se transfiera a una estructura más orgánica, que permita mayor participación de las personas sobre los procesos.

Es una buena metáfora - dice Alejandro, mirándome de reojo - la "energía" puede ser el dinero, el trabajo mismo, la motivación o la búsqueda del propósito personal o del equipo... pero la realidad de los seres humanos es más compleja. En nuestras experiencias de consultoría nos hemos dado cuenta de que no es tan fácil cambiar estructuras y formas de pensar. Nuestro desafío siempre ha sido acompañar a los equipos en su transformación.

¿Alejandro, quién te dijo que en el mundo atómico las cosas son más sencillas? - dice nuestro amigo, riéndose - si te pones a estudiarlos, los átomos tienen dos alternativas para que decidir cómo se van a comportar: "ondas" o "partículas"... Y esa decisión tiene mucho que ver con quién mide el proceso. Cuando los estudias, eres más que un mero "observador"...

¡Como líder también estás involucrado en el sistema! - se adelanta riendo Alejandro - ¡Pero un nuevo tipo de líder, porque eres parte del sistema que diriges!

Nuestro amigo tomó un sorbo de su café y continuó:

La idea de átomo es del siglo VI A.C., y la idea de que hay una profunda relación entre el todo y la parte es de la misma época, de Pitágoras, quién le dio la forma del "número de oro" que les conté antes.

¡Como sufrí con Pitágoras en el colegio! - dije.

Bueno Christian, para Pitágoras todo era "número", pero no solo como una expresión de cantidad. También era un patrón que representa una fuerza. Por ejemplo, el número "1". Para nosotros representa una cosa, un café, una taza, un muffin.

Tomó uno de los muffins que nos habían traído, y le dio una mordida.

Para Pitágoras representaba lo unitario - continuó - pero también representaba aquello que es "uno en sí mismo", vale decir, "el todo, fuera del cual no hay nada". La Unidad. Como los griegos eran muy prácticos, más que trabajar con números, recurrían a figuras geométricas. Y representaban al "1" como un punto, o una circunferencia con un punto central.

Había toda una filosofía detrás - dije muy interesado...

¡Si Christian! - respondió mi amigo - pero esta Unidad, que era el todo, no podía percibirse a sí misma, así que para poder reconocerse, el "1" se clona. Y así nace...

Se quedó mirándonos. Como buen profesor, esperaba una respuesta. Nosotros, desconcertados, nos miramos tratando de decir algo...

¿El "2"? - aventuré, no muy convencido.

¡Exacto! - dijo él - se crea el número "2". Con esto, para Pitágoras aparecían todos los fenómenos binarios y duales: hombre y mujer, día y noche, vida y muerte, etc. Representó al "2" como la línea recta que une dos "todos", que se transforman en dos polos. Y como toda dualidad necesita un punto que la equilibre, que solucione las polaridades, se crea a continuación el "3", representado como un triángulo, y así sucesivamente. Cada número va equilibrando al anterior, y creando un nuevo aspecto, hasta el 9.

Interesante - dijo Alejandro - es como mitológico o simbólico ¿no?

¡Por supuesto! Pero no olvides que se trataba de una época donde lo racional y lo mitológico convivían sin muchos problemas. Y esto que llamas "mitológico" fue lo que Pitágoras utilizó para crear las primeras escalas musicales, por ejemplo. Y para desarrollar las matemáticas que sustentan nuestro mundo moderno.

Es verdad - dije - pero, en general, las matemáticas se mueven en un mundo ideal, igual que la geometría.

Es verdad... pero sólo en parte Christian. Si hay algo que la historia de las matemáticas muestra, es que la función o la ecuación más extraña que puedas imaginar, termina representando algún proceso complejo de la naturaleza. Solo necesitas que pase algún tiempo para que alguien lo descubra.

¿Nos incluye a nosotros, los seres humanos? - preguntó Alejandro.

¡Por supuesto! Piensa en la Inteligencia Artificial. Se basa en el estudio de los procesos neuronales y los patrones de pensamiento humanos. De allí se crean los algoritmos de aprendizaje, por ejemplo.

Pero no va a ser fácil emular una conciencia humana... - respondió Alejandro.

Obviamente que no... por ahora. Parte de mi trabajo de investigación se trata de eso. Pero prefiero que vayamos paso a paso, sin adelantarnos tanto. Volvamos a Pitágoras. Él estableció algo muy interesante. Algo así como un sistema de tipos de personalidad, basados en las características de los números que les conté. Por ejemplo, si las características del número "1" eran ser el primero de los números, y el símbolo del Todo ¿Cómo creen que serán las características de personalidad del tipo 1?

Alejandro me miró buscando una respuesta.

¿Serán independientes y auto-centrados, creativos?

¡Exacto Alejandro! - dijo nuestro amigo.

Y también egocéntricos y narcisistas - continué.

Sería su lado oscuro, Christian. ¿Y el tipo "2"?

¡Se preocuparía de las relaciones porque es una línea que conecta dos puntos! - dije.

Un psicólogo te diría que en este tipo están todas las patologías del vínculo entre dos personas - me aclaró - ¿Y el tipo "3"?

Nos miró esperando una respuesta, pero se nos volvió a adelantar.

¡El tipo "3" triangula! - rió - vale decir, tiene la capacidad de negociar o poner de acuerdo dos posiciones distintas, y encontrar una tercera posición... ¡O convertirse en un conspirador, hablando por detrás de las personas! ¿Y el tipo "4"?

¡"Este tipo es muy cuadrado! - exclamó Alejandro.

Exacto - respondió nuestro amigo - son tipos de personalidad estructurados, ordenados, pero rígidos.

Mi amigo tomó su café de un sorbo, mientras Alejandro lo miraba, pensativo.

Sí, pero ¿Cómo se relacionan esas características de los números con el comportamiento de una persona? ¿Cómo lo hacía Pitágoras?

¡Ahhh! - respondió nuestro amigo - la pregunta del millón de dólares. Nadie sabe cómo lo hacía Pitágoras, pero hay sistemas que determinan esas tendencias en base a test y cuestionarios. Yo desarrollé un test y un algoritmo para determinar los tipos o patrones numéricos de comportamiento.

Sacó su laptop, lo encendió y nos mostró un resumen de su sistema.

¿Y tú desarrollaste este algoritmo, con esta mirada de los números? - dijo sorprendido Alejandro.

Nuestro amigo asintió, sonriendo.

A ver - dijo, apoyándose en el respaldo del sillón - por ejemplo, tomemos líderes de algún campo que ustedes conozcan, o que todo el mundo conozca...

Steve Jobs - dijo Alejandro.

¡Claro! y a su colega Bill Gates - dije yo.

Perfecto - dijo nuestro amigo - todos los conocen, y saben más o menos su historia y comportamiento. Ambos son empresarios, creativos, y de una personalidad muy independiente, entonces...

¡Son tipo "1"! - exclamé.

¡Exacto Christian! En su base ambos compartirían el tipo "1", en una industria también tipo "1", como era la del software, en los años 80, 90. Por lo tanto, se sentían en su elemento, re-creando e innovando las cosas ¡Imagínate a cualquiera de ellos en un sector más estable como el inmobiliario!

No lo soportarían mucho - dije yo.

Como tipos "1" - reflexionó nuestro amigo - ambos crearon empresas que eran un reflejo muy fiel de sus personalidades y de sus valores.

Y son dos personajes bastante auto-centrados también - dijo Alejandro.

Sería parte de la "sombra" del tipo "1"... - dije yo.

Probablemente. Pero Apple y Microsoft... ¿se parecen como empresas? - preguntó nuestro amigo.

Para nada - respondió Alejandro - una es más planificada y estructurada que la otra. Apple está más enfocada en la experiencia de uso del cliente, incluyendo la estética del producto, y Microsoft está enfocada más en el precio y la amplitud de uso del producto...

Bueno Alejandro - sonrió nuestro amigo - cuando les apliqué mi algoritmo, les asignó a ambos el tipo "1", pero a Jobs le asocia también el tipo "2", y ahí tienes el vínculo y el enfoque en la experiencia del cliente, que privilegia Apple. Sé que Jobs era de relaciones y negociaciones "face to face", tanto para motivar como para manipular, y eso es típico del tipo "2". La contraparte es muy importante. Jobs era bastante "dual", amaba y odiaba a sus equipos de trabajo... tenía un talento especial para manejar, positiva o negativamente, a los otros.

¿Y esta información se extrae de tu algoritmo? - volvió a preguntar Alejandro.

Así es - sonrió nuestro amigo - Yo lo llamo "Mandala" porque también me basé en los Arquetipos y los Tipos Psicológicos de Carl Jung para desarrollarlo... pero no nos desviemos del tema...

Interesante... - dijo Alejandro - ¿Y Bill Gates?

Si observan videos de sus entrevistas y conferencias, se van a dar cuenta de que su actitud es muy distinta a la de Jobs, incluso en la ropa. Jobs es tremendamente informal y "hippie", Bill Gates siempre aparece de chaqueta y corbata, y sus típicos lentes. Es una especie de "mateo" del curso, pero con mal genio. Es una señal del tipo "4".

Es verdad... - dijo Alejandro.

Según he investigado - continuó nuestro amigo - Gates es tremendamente detallista y estructurado, que son las características del tipo "4", que se enfoca en el plan, el procedimiento y en que el producto funcione y sea útil, sin ninguna otra consideración. Una vez leí que bajo la gerencia de Gates, Microsoft era una especie de "campamento matemático"...

¿Quieres otro café? - le pregunto a nuestro amigo. Quería que siguiera contándonos sus reflexiones y hallazgos.

No gracias Christian - mira su reloj - tengo que irme pronto. Obviamente tengo mi líder favorito entre estos dos, a pesar de sus luces y sombras.

Me tinca que es Jobs - dijo Alejandro.

¡Si! - respondió - ¿Por qué crees eso?

No sé ¿Por algún tipo de afinidad? - preguntó Alejandro.

Porque tengo una mapa de patrones numéricos que se parecen. La afinidad proviene de eso. Acá hablamos sólo de dos "tipos numéricos". Mi algoritmo determina ocho para cada persona, y arroja un Mapa de interpretación para explorar ¡Estoy atrasado!

Se levantó rápidamente, metiendo el laptop en su mochila.

En un rato recibo en mi oficina a un gerente que quiere explorar su Mapa de Patrones de Liderazgo. Uno desarrolla un estilo de liderazgo que es una combinación de estos patrones numéricos...

Se puso una mascarilla sobre su boca.

Como están las cosas, es muy importante conocer como funcionas en contextos caóticos y de crisis, sobre todo si quieres ser un buen líder... El objetivo del algoritmo y del Mapa es ese...

Busca su billetera mientras habla, pero lo detengo.

Nosotros invitamos - le digo.

¡Gracias! Dense una vuelta por la oficina o nos comunicamos por Zoom y les cuento más.

Como no podemos darnos la mano, hace un gesto rápido, y sale del café. Con Alejandro nos miramos. Parece que si hay una sutil y curiosa conexión entre estos temas. Una conexión que además es susceptible de ser algoritmizada y explorada... Terminamos nuestros cafés. No tenemos ni una duda. Mañana lo contactaremos para que nos aplique su algoritmo...

*Christian Rodway es ingeniero civil, diplomado en psicología junguiana. Especialista en numerología y en mandala numerológico.