Voces del poder en el ejercicio del liderazgo

28.03.2020

El ejercicio del poder en términos de lo humano implica el compromiso con un sentido existencial, que se plasma en responsabilidad, respeto y humildad en el trabajo con otros.

El ejercicio del liderazgo en cualquier posición implica poder, asociado este a aquella energía potencial que, puesta en movimiento, facilita la acción y se transforma en puente para la creación e innovación. Se ubica recursivamente en espacios de relación "entre" aspectos de una persona, "entre" las personas, "entre" los grupos y la organización, etc. independiente de los roles y cargos desempeñados al interior del sistema. El liderazgo emerge en espacios donde la confianza es fundamental para la construcción de vínculos, los cuales en su conjunto forman la red.

Esta es una forma de concebir el poder en el liderazgo desde una geometría multifocal (citando a Martínez-Bouquet), la cual se complementa con la habitual estructura piramidal o jerárquica a la cual estamos habituados. En este sentido, las voces del poder se multiplican a través de la red en forma orgánica. De este modo, todas y cada una de las personas, que como grupo participan y resuenan en el proceso de gestionar, producir, crear e innovar, son reconocidas en su propio valor.

Cuando existe perversión del poder otras voces infiltran el grupo transformándolo en un "objeto deseable y capitalizable". El vínculo de confianza se daña, surge la desconfianza y el grupo o sujeto inicia un proceso de aislamiento, pierde el concepto y cultura de red, siendo el miedo el que guía acciones e interacciones, emergiendo la cultura de la defensa, competencia y finalmente, de confrontación y ataque: la guerra, la que opera en múltiples niveles: mundo intrapsíquico, relacional, vincular, grupal y contextual.


Surgen circuitos de dominación, escena latente que alude a la dinámica sometedor/sometido, omnipresente tanto en el mundo intrapsíquico como en espacios relacionales y grupales. En estos espacios surge la alienación, la pérdida de sentido, odio, injusticia y resentimientos, generando campos de fuerza que mantienen a sus protagonistas en cautiverios.El ejercicio del poder en términos de lo humano implica el compromiso con un sentido existencial, que se plasma en responsabilidad, respeto y humildad en el trabajo con otros. La confianza básica en la construcción de vínculos seguros es una hebra que proviene de la historia ancestral y se redefine en el vínculo con el primer objeto de amor -figura(s) materna(s)-, es en este tipo de vínculos donde se colocan en juego lealtades, mitos, rituales y secretos familiares, anclados a roles y expectativas que se instalan sobre el mundo psíquico de las personas y que, junto a dinámicas relacionales y culturales definidas, se constituyen en fuentes de poder.

En momentos de crisis, cierta flexibilidad, el fortalecimiento de la red, contención, sentido y coraje abren espacios de creatividad y conexión con la energía del grupo que permite generar otros tiempos... tiempos de innovación y creación de otras realidades.

Por Susana Muñoz Aburto                                                                                                    Psicóloga y coordinadora de grupos                                                                                  Directora de Serbal Centro Desarrollos Sistémicos